NO LIMPIAMOS, CREAMOS CONCIENCIA AMBIENTAL

¿Qué hacemos?

Objetivos:
 Ser el medio para la concretización de las ideas de los jóvenes en temática ambiental.
 Reducir significativamente el índice de arrojo de basura por el ciudadano de a pie.

Equipos
Equipo de Bus 0
Objetivo Específico:
Concienciar a los pasajeros de la problemática ambiental actual.
Desarrollo:
Actividad realizada en el transporte público en la cual dos voluntarios expresan un pequeño mensaje a favor del ambiente y de manera simbólica se les pide que arrojen sus posibles desechos a una bolsa de basura; ojo, el objetivo no es recoger basura sino evitar que la misma llegue al piso.

Equipo de Teatro en Rojo
Objetivo Específico:
Sensibilizar a los ciudadanos con el malestar generado por la contaminación.
Desarrollo:
Actividad realizada en el crucero peatonal mientras el semáforo esté en rojo. Se interpreta un mini teatro cómico en el cual se refleja una situación cotidiana: un ciudadano arroja la basura al piso y un evento inesperado le hace cambiar de parecer.

Equipo de ECOlegio
Objetivo Específico:
Capacitar a niños y adolescentes sobre el adecuado uso de residuos sólidos y el reciclaje.
Desarrollo:
Visita a los colegios: Se brindan charlas, se forman dos equipos. Se realiza una competencia de conocimientos y de actividades lúdicas entre ellos para comprobar si las charlas de ambos temas se aprendieron de manera adecuada.

4 dic 2011

Lo que los periodistas no estamos contando sobre el Cambio Climático

Por Lorenzo Morales*

¿Sirve de algo el esfuerzo de los periodistas por informar sobre el Cambio Climático? ¿Deberían los científicos reemplazarnos y asumir la tarea de comunicar sobre este tema? ¿Han fallado las organizaciones ambientalistas en transmitir su mensaje a la gente?
Muchos de los periodistas que están aquí en Durban y expertos en medios que se hacen estas preguntas suelen mencionar con frecuencia que para ser más efectivos en acercar a la gente del común al tema no necesitamos inundarlos de más información, sino encontrar nuevas formas para explicar qué significa esa información y cómo puede afectarlos en su vida cotidiana (y la de su descendencia).
“Creo que nuestras audiencias están en un estado de negación respecto al Cambio Climático”, dijo Sergio Abranches del Instituto Ecopolítica de Brasil quien discutió sobre el tema con otros periodistas en el marco del Communications Day, organizado por Internews en el Southern Sun Hotel. “Creo que en parte es porque les estamos diciendo que el Cambio Climático es un fenómeno catastrófico al que ya estamos condenados. Y si estamos condenados no hay nada que hacer al respecto”. Abraes dijo que los medios y los periodistas deberían hablar más de lo que sí podemos hacer para salvar el mundo y contar las historias de las comunidades que se están adaptando de manera exitosa.
A ese estado de negación de lectores subyugados por los escenarios apocalípticos se suma también, al parecer, una dieta sobrecargada de información sobre el tema. “Creo que la gente está llegando a cierto grado de fatiga”, dijo Yolandi Groenewald, periodista del City Press de Sud África. “Es como la espinaca: sabes que es bueno para ti, pero si comes demasiado en algún momento no quieres probar un bocado mas”. Groenewald hizo énfasis en que los periodistas tienen que encontrar la manera de hacer que los lectores se identifiquen con el tema.
Groenewald relató como una de las historias que mayor respuesta ha tenido de sus lectores fue una crónica sobre su propio consumo de energía en un día normal y cómo estaba transformando su casa para reducir el impacto y su huella de carbono.
Joydeep Gupta, de IANS y Third Pole Project en India mencionó también cuál ha sido una de las historias que, inesperadamente, ha tenido más reacciones de sus lectores: “fue un pequeño recuadro de 200 palabras que comparaba con cifras el impacto de carbono que puede tener poner sus jeans en la secadora versus ponerlos a secar al sol. Recibí cientos de correos, ¡fue sorprendente!”.
“Tenemos este animal gigante embistiéndonos que se llama Cambio Climático del que los gobiernos del mundo están tratando de hacer algo. La gente se pregunta: ¿Qué hago yo al respecto?”, dijo Gupta.
Aunque puede parecer banal una historia sobre poner los jeans al sol, alguien mencionó, creo yo con razón, que las personas que logran tener una actitud más comprometida en sus acciones cotidianas, suelen ser más exigentes con sus políticos y sus gobiernos sobre qué están haciendo ellos por el medio ambiente.
Pero parece que el cambio no sólo está en el terreno de los periodistas sino también de los científicos que trabajan el tema. Para Randy Olson, autor del libro “Don´t be such a scientist” (no sea tan científico) los científicos deben ser menos literales y cerebrales si quieren llevar el mensaje a una audiencia más amplia. “A la gente le gusta oír buenas historias”, dijo Olson. “Y qué es una buena historia: un hecho envuelto en una emoción”.
Olson hizo referencia a un artículo publicado por el famosos reportero de The New York Times, Nick Kristoff, en la revista Outside que sostiene que para “salvar el mundo” del calentamiento global los periodistas deben apelar a su capacidad para simplificar los hallazgos complejos de la ciencia y traducirlos o ilustrarlos con historias particulares de gente con nombre propio.
Para eso se necesita no sólo ser buen reportero sino también dominar la jerga de las negociaciones internacionales, por un lado, y la de la ciencia, por el otro. Y luego traducir lo que eso significa para los lectores. “Básicamente hay que ser bipolar para cubrir este tema”, resumió James Fahn, director de Internews y el Earth Journalism Network.
Para mi gusto, el punto más importante de la discusión fue la urgencia de reenmarcar el tema de Cambio Climático dentro de otros temas que permitan contar historias sin siquiera mencionar la expresión “Cambio Climático”, que se ha vuelto un comodín un tanto hueco. Y me refiero a entender que este fenómeno ha desencadenado efectos sobre la salud (aumento de enfermedades y pandemias), seguridad alimentaria, migraciones forzadas y adaptación. Podemos hablar de todo eso y estamos hablando de Cambio Climático sin siquiera tener que escribirlo.

Este artículo fue publicado originalmente en Semana.com
*Lorenzo Morales es periodista y profesor en la Universidad de los Andes. Fue editor de Semana.com y reportero de El Diario en Nueva York. Actualmente investiga el tema del boom minero en Colombia para el Pulitzer Center on Crisis Reporting y es fellow del Climate Change Media Partnership en Durban, Sudafrica. Sus historias han aparecido en medios nacionales e internacionales como TIME.com, BBC Mundo y National Geographic News Watch.

29 nov 2011

¿Basura?: La de mis tiempos…

Existe una duda enorme sobre qué le suceden a nuestros residuos, sabemos que el camión de la basura se la llevará, pero ¿a dónde termina toda esa basura? De repente en manos de recicladores informales o en algún botadero, lo ideal sería que terminen en un relleno sanitario, pero qué pasa con aquellos equipos electrónicos que dejamos de usar. El incremento de la tecnología nos hace renovar de refrigeradoras, cocinas, televisores y hasta de celulares. Entonces ¿dónde están nuestros antiguos equipos?

“Cuando a mí me regalan televisores o radios, yo simplemente los dejo allí tirados, para qué voy a quererlo si aquí no hay luz”, “…Yo los guardo en el cuarto, allí los dejo un buen rato, no los puedo botar, tú sabes cuánto me ha costado ese televisor para al final botarlo así nada más…”, “Las cosas van cambiando y uno también tiene que hacerlo, lo pongo al borde de la pista, sé que los cachineros al final se lo llevan… ¿a dónde? Dios sabe dónde”

Los RAEE (Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) son quizá el grupo de residuos que más desconcierto causa, a pesar de que es el grupo más contaminante. Y es que en el Perú, hablar de la basura es casi un tabú, mejor dicho, casi un insulto porque es hablar de excremento, porquerías, animales muertos, olores hediondos, entre otros. Un país poco dedicado que apenas tiene nociones de reciclaje de papeles, plásticos y vidrios, está penetrando en el mundo de los RAEE de manera exitosa.

Tu basura es mi progreso
En el Perú solo hay dos empresas dedicada exclusivamente al reciclaje de los RAEE. Una de ellas es COIPSA y tiene como Jefa de Producción a Pilar Salaverry. “Antes nos demorábamos todo el día en desarmar un teléfono, una computadora y ahora se hace en minutos, todo es tecnología peruana. Hay un club de Madres que les obsequiamos los imanes y ellos tuvieron la iniciativa para convertirlo en muñecas y así se forma la cadena de reciclaje.”

La otra empresa es San Antonio Recycling, donde los ingenieros como Yosué Giménez trabajan día y noche en el arduo proceso de reciclar estos elementos. “Primero viene el camión con los materiales y de allí se pasa al prensado. El plástico también se tritura, se saca lo de la carcasa de los monitores, los CPUs, teniendo en cuenta que las computadoras tienen material altamente contaminante y de no ser separado de manera correcta puede resultar nocivo”

“Cómo voy a reciclar mi televisor pues, no te digo que no tengo luz y quieres que recile… ¿recicle? Yo no sé hacer esas cosas”, “Sí pues, seguramente aprovechan algo de esos aparatos, creo que los trituran y los queman después, tanta basura dónde se va a quedar pues, tienen que quemarla”, “Algo de eso escuché, por eso pasan los cachineros rebuscando las cosas, a veces encuentran cobre y esas cositas que al final las venden o algo. Creo que le dan cincuenta centavos por kilo de cobre… deben tener plata ¿no?”


¿La basura crece?
La cantidad de equipos eléctricos y electrónicos que se demanda en los últimos años, más el avance frenético de la tecnología nos dan como resultado un panorama complejo en el trabajo de los RAEE. “Lo que es residuos de computadoras en el año 95 se tenían menos de mil toneladas, en el 2009 ya estaba en 38 mil toneladas: un crecimiento tremendo. Es necesario trabajar en este tema para que no vayan más adelante a manos de informales donde lo utilizan, pero dejando los desperdicios en cualquier lugar”, señala Raúl Roca Pinto, Director General de Calidad Ambiental de Ministerio del Ambiente (Minam)




Ana María Gonzáles del Valle, también del Minam, añade “Siete mil toneladas de celulares que ya vencieron su vida útil y más de 37 mil toneladas de residuos electrónicos, entonces saquémoslos de las casas y llevémoslo a la campañas”. Gonzáles se refiere a campañas como la de Tecnorecicla 2011, emprendida por el Minam en alianza con empresas nacionales y extranjeras con el objetivo de que los ciudadanos peruanos lleven sus RAEE al lugar adecuado para el manejo de estos equipos.




“No sé si llevar mis dos radios a la campaña, a pesar de que no los use… mis hijitos juegan con esos aparatos”, “No creo que pueda llevarlo, el tiempo es muy corto y tengo muchas cosas que hacer”, “Yo prefiero seguir botándolo a la pista, si igual lo van a recoger y lo van a reciclar” Estas tres madres de familia trabajan en un mercado, y a pesar de los pernicioso que pueden resultar estos equipos en desuso aún no están dispuestas al tratamiento adecuado de las RAEE. El Perú es el pionero en la región en tratar estos residuos, un apoyo constante a este tipo de campañas no vendría nada mal a nuestro país.